A través de la organización simbólica de seis arcanos escindidos en tres partes de hombre/mujer y blanco/negro, Mercedes Palacios descubre con Mi útero la dialéctica entre el creador o creadora y las figuras que lo constriñen.
Un extraño espacio en el que las relaciones de poder se inscriben en el campo del arte mediante la metáfora del control sobre la producción biológica.