Así ve Luis F. Sanz la Vía Dolorosa, en la estación en la que Jesús muere en la cruz. Es costumbre rezar en cada una de las catorce que componen el “camino de la cruz”, así que todos aquellos que pasen por este Extraño Espacio tendrán que ofrecer una oración a Vía Crucis. Estación XII (2005), que inserta en el dibujo técnicas como la fotografía. La ironía mordaz de Luis convierte al protagonista en la cruz en un títere con código de barras.